Deficiencias nutricionales y sus síntomas0

La carencia nutricional aparece cuando la alimentación de una persona no aporta uno o más nutrientes en cantidades suficientes. Esta deficiencia puede provocar síntomas leves en un principio pero si persisten en el tiempo pueden ocasionar problemas graves de salud. Principalmente hablamos de carencias de vitaminas, proteínas y minerales y, según el nutriente que se trate, las consecuencias serán más o menos acusadas. Una dieta sana y variada normalmente es suficiente para corregir las deficiencias alimentarias.

Algunos de los factores que pueden desencadenar una falta de nutrientes son deficiencias en la calidad, almacenamiento y cocción de los alimentos, consumo de sustancias tóxicas, medicamentos, síndrome de malabsorción, dietas estrictas, aumento de las necesidades diarias (embarazo, lactancia, ejercicio intenso, etc.)

Las vitaminas actúan como cofactores en todas las reacciones bioquímicas del organismo.

La vitamina D, ayuda en la absorción del calcio y el fósforo, imprescindible para el buen funcionamiento de los huesos. La vitamina A mantiene la integridad de la piel y las mucosas, es imprescindible para la salud ocular y protege contra las infecciones. La vitamina K actúa en los mecanismos de coagulación de la sangre. La vitamina E es un potente antioxidante que previene el envejecimiento celular y tiene efectos extraordinarios sobre el sistema reproductor, mejorando la fertilidad femenina y masculina, y a restaurar la potencia masculina. Las vitaminas del complejo B actúan como coenzimas en numerosas reacciones enzimáticas, son claves para el buen funcionamiento del sistema nervioso, son necesarias para el buen desarrollo fetal, son imprescindibles para la formación de células, participan en la regeneración y cicatrización de tejidos, etc. Se necesitan en pequeñas cantidades pero su carencia puede ocasionar desequilibrios importantes ya que son indispensables para que múltiples funciones del organismo se puedan llevar a cabo correctamente. El grupo B está formado por vit. B1 o tiamina, vit. B2 o riboflavina, bit. B3 o niacina, vit. B5 o ácido pantoténico, vit. B6 o piridoxina, vit. B8 o biotina, vit.B9 o ácido fólico, vit. B12 o cobalamina.

La carencia de minerales también puede provocar deficiencias orgánicas importantes.

La deficiencia de hierro es una de las más comunes. El hierro interviene en muchas reacciones enzimáticas y es un componente de la hemoglobina, encargada de oxigenar todos los tejidos. El calcio es un componente fundamental de huesos y dientes, también participa en la coagulación de la sangre y las funciones musculares, y es vital para la transmisión nerviosa. El magnesio participa en la contracción y relajación muscular, activa gran variedad de enzimas y ayuda a mantener el sistema articular en buen estado. El potasio regula el pH y la osmolaridad celular, interviene en el metabolismo de proteínas, lípidos y carbohidratos, ayuda a mantener el ritmo cardíaco adecuado y una presión arterial normal. Es esencial para la transmisión de todos los impulsos nerviosos. El zinc es necesario para un correcto crecimiento, regula el desarrollo sexual, la producción de insulina, refuerza las defensas y mantiene la piel, las uñas y el cabello en buen estado. En la tabla informativa mostramos algunas de las deficiencias más comunes y los síntomas que pueden ocasionar, así como algunos de los alimentos interesantes a incluir en la dieta para satisfacer nuestros necesidades. Ante una sintomatología siempre deberá ser el médico quién haga el diagnóstico y establezca una pauta de actuación.

Rhodiola rosea: mejora tu resistencia física y di adiós al estrés11

La Rhodiola rosae (Rhodiola rosae L., Crassulaceae) –o hierba rhodiola– es una planta medicinal cuya raíz aromática se ha utilizado durante siglos para tratar la fatiga y la mala resistencia física, los desórdenes del sistema nervioso, las infecciones e incluso para estimular la fertilidad. La Rhodiola rosae crece en las regiones más frías de Europa y Asia y en las zonas alpinas de altura.

Históricamente, los vikingos usaban la Rhodiola rosae para estimular la fuerza y la resistencia física. En la actualidad sigue siendo en el norte de Europa donde el uso de la Rhodiola rosae está más extendido. Sólo en Escandinavia se han vendido más de 400 millones de dosis de Rhodiola rosae en los últimos 20 años.

Rhodiola rosae
La Rhodiola rosae tiene propiedades antidepresivas: mejora el insomnio y la inestabilidad emocional.

Principales usos de la Rhodiola rosae

  • La Rhodiola rosae está indicada contra la fatiga y en estados de convalecencia. Es especialmente útil en estados asténicos: en casos de poca energía, debilidad, susceptibilidad ante el estrés físico y emocional y capacidad de placer disminuida.
  • Está clasificada como una planta adaptógena, es decir, que protege el organismo frente a un amplio rango de factores estresantes haciendo que causen el mínimo impacto.
  • La Rhodiola rosae actúa como estimulante y sedante del sistema nervioso central y, por consiguiente, tiene efectos anti-estrés. Incrementa la capacidad de concentración y la función cognitiva en general, la energía y resistencia física, mental y sexual, sobre todo bajo situaciones de estrés.
  • Es útil en pacientes con el sistema inmune disminuido y en deportistas, ya que posee propiedades ergogénicas: incrementa el rendimiento físico, especialmente la resistencia.
  • La Rhodiola rosae mejora la respuesta del organismo frente a influencias externas perjudiciales como patógenos, contaminantes y estresantes ambientales, ya que refuerza la función tiroidea, del timo y adrenal.
  • Posee propiedades antidepresivas para pacientes con depresión leve o moderada. También mejora síntomas específicos como el insomnio, la inestabilidad emocional y los niveles de somatización. Además, no tiene efectos secundarios.
  • La Rhodiola rosae también evita que el estrés afecte el sistema cardíaco, previene las arritmias y tiene cierta capacidad antioxidante y anticancerígena.

Foto: Alpine Garden Society

Astenia primaveral: cuáles son los síntomas y cómo tratarla con remedios naturales0

La astenia primaveral se caracteriza por una sensación generalizada de cansancio y fatiga física y mental y afecta con mayor incidencia a mujeres que a hombres.

¿Sabías que la vida media de nuestros glóbulos rojos es de aproximadamente unos cuatro meses? Cada cuatro meses nuestro cuerpo lleva a cabo una renovación de los glóbulos rojos y este fenómeno puede coincidir con los cambios de estación provocándonos una bajada de defensas. Varias hipótesis pueden explicar la astenia primaveral, entre ellas una disminución de las beta-endorfinas (sustancias que genera el sistema endocrino).

Es por este motivo, sumado a los cambios climatológicos y al aumento de partículas en suspensión, lo que hace realmente interesante el uso de complementos alimenticios que nos puedan ayudar a reforzar las defensas y a mejorar el estado anímico durante la entrada de la primavera. Hay productos con alto valor nutricional, como el Polen o la Jalea Real, que además de ser muy ricos en vitaminas, son unos perfectos aliados. También complementos como el Própolis, la Equinácea (Echinacea angustifolia) o la raíz de Astrágalus (Astragalus membranaceus) nos ayudarán a mantener el sistema inmunológico en buenas condiciones.

La astenia primaveral suele afectar más a la mujer que al hombre
La astenia primaveral suele afectar más a la mujer que al hombre

Es importante durante esta época tener especial atención a las personas mayores, niños pequeños, personas con problemas de anemia y respiratorios, pero también personas que sufren mucho estrés por el trabajo o el estudio. Estas personas son más vulnerables a las bajadas inmunológicas. Así pues, les puede ayudar mucho tomar un refuerzo vitamínico y mineral.

Los suplementos como la Equinácea y el Astrágalus harán más fuertes tus defensas, pero si lo complementas con la Jalea Real o el Polen también lo notarás en el aspecto de tu piel, la fuerza de tu cabello y en tu energía y vitalidad.