PATOLOGÍAS EMOCIONALES ASOCIADAS A LA COVID-190

La pandemia nos ha traído numerosas consecuencias a nivel emocional. A diario encontramos gente con síntomas de ansiedad y preocupación por cómo toda esta situación le va a afectar, o ya le ha afectado, tanto a su salud personal o a la de los suyos, personas llenas de incertidumbre acerca de su situación laboral o económica. Las relaciones personales y sociales también se han visto afectadas por una nueva manera de encontrarnos y comunicarnos. Además, hemos dejado de practicar muchas de aquellas actividades sociales que tanto nos gustaban y nos animaban.

La vuelta a la rutina, a la “normalidad” puede hacer que afloren emociones muy diversas: miedo (al contagio, a la incertidumbre general…), rabia y frustración (hacia los gestores de la situación, hacia el que no cumple las normas…). Y en todo esto, los niños no permanecen ajenos y también se ven afectados por sentimientos de miedo y ansiedad, de soledad, con dudas de cómo volverá a ser el mundo que ellos conocían hasta ahora.

El peligro del coronavirus sigue entre nosotros con lo cual el estrés se mantiene, pero al igual que la curva del Covid-19 se aplana, la curva del estrés emocional también lo debería hacer.

Ante la posibilidad de cómo todos estos cambios nos pueden afectar, generando más angustia y además posibilitando una bajada de nuestro Sistema Inmunitario, las Flores de Bach se convierten en una técnica efectiva que permite ayudar a gestionar las emociones.

Cómo decía Bach: “Cuando nos damos cuenta de que en las peores epidemias sólo se ven atacados algunos de los que están expuestos a la infección y de que la causa real de la enfermedad se encuentra en nuestra personalidad y cae dentro de nuestro control, entonces tenemos razones para desechar el miedo, sabiendo que el remedio está en nosotros mismos. Podemos decir que el miedo a los agentes físicos como únicos causantes de la enfermedad deben desaparecer de nuestras mentes, ya que esa ansiedad nos vuelve vulnerables, y si tratamos de llevar la armonía a nuestra personalidad, no tenemos que anticipar la enfermedad lo mismo que no debemos temer que nos caiga un rayo o que nos aplaste el fragmento de un meteorito.”

 

Las Flores de Bach que nos pueden ayudar en este proceso son:

MIMULUS (Mimulus guttatus)

Según Bach, el miedo es “el gran carcelero”. Cuando el miedo se apodera de nuestra vida y nos quita la alegría de vivir. Miedo a la enfermedad, al sufrimiento, al dolor, al salir a la calle, a relacionarnos…

El miedo es motor de supervivencia, pero cuando este nos paraliza y nos impide llevar a cabo nuestro día a día, Mimulus es la flor que nos puede ayudar a recuperar esa alegría.

En los niños, la toma de Mimulus les facilita el volver a relacionarse con otros niños.

WALNUT (Juglans regia)

La pandemia nos ha cambiado, eso no sé puede obviar. Cambios a diferentes niveles a los que nos tenemos que adaptar. Las personas más flexibles son las que mejor se adaptan y las que antes podrán seguir con su vida. Para las personas a las que les cuesten más los cambios, Walnut es la esencia que le facilitará la protección frente a influencias externas (medios de comunicación, etc.) y permitirá que la persona se sienta más libre y menos susceptible a estímulos que provengan del exterior.

La vuelta al cole, el comienzo del nuevo curso laboral tras las vacaciones y todo lo que ello conlleva (más movimientos por la ciudad, relacionarse con personas nuevas…) son situaciones que nos afloran sentimientos de inseguridad y susceptibilidad.

RED CHESTNUT (Aesculus carnea)

Cuando la preocupación por nuestros familiares y amigos nos hace sufrir de forma exagerada, anticipándonos a situaciones negativas que les puedan suceder, nuestra esencia de elección será Red Chestnut. En época de pandemia, cuando todo a nuestro alrededor nos habla de enfermedad y desgracia, es difícil no alejarse de pensamientos de miedo y preocupación hacia los nuestros.

Red Chestnut nos permite un estado de calma y seguridad, donde los sentimientos de preocupación puedan ser controlados.

SWEET CHESTNUT (Castanea sativa)

Cuando la angustia es tan grande que se vuelve totalmente insoportable y la persona se siente vacía y desesperada.

Desgraciadamente, nos hemos visto inmersos en un vaivén de noticias, la mayoría muy desesperanzadoras, dónde lo difícil ha sido conservar la calma. La vuelta a la normalidad, y todo lo que ello supone, puede generar situaciones de verdadera desesperación. El Castaño rojo debería usarse en aquellas personas en las que la desesperación les hace creer que están al límite de sus fuerzas.

ROCK ROSE (Helianthemum nummularium)

Es el remedio del pánico, cuando la persona se encuentra muy asustada, atemorizada. Suele ser un sentimiento pasajero y la toma de la esencia permite que la persona transite hacia la liberación de su angustia.

Con el covid-19, muchas personas se han visto envueltas en una situación constante de pánico, donde el miedo se ha instalado y se ha manifestado en forma de taquicardias, tensiones musculares, náuseas, subidas de presión arterial, sudores fríos, alteraciones gastrointestinales…

STAR OF BETHLEHEM (Ornithogalum umbellatum)

Es la esencia del duelo, del trauma. Se usa en aquellas situaciones en las que la persona ha sufrido un gran impacto emocional negativo. Personas que hayan sufrido pérdidas entre sus allegados o que hayan sufrido el duro golpe de la enfermedad, se pueden ver reconfortadas con la Estrella de Belén, a la que Bach definió como “el consuelo del alma y la mitigadora de los dolores”.

Las Flores de Bach son un sistema creado para las personas, no para los síntomas, por eso siempre es muy importante tener en cuenta la individualidad de cada una de ellas a la hora de hacer un preparado.

 

Isabel de Mingo Hernando

Terapeuta Floral