Qué es el Helicobacter pylori y cómo podemos actuar de forma natural0

La Helicobacter Pylori es una bacteria que vive en el estómago y en el duodeno de los humanos y otros animales desde el principio de la humanidad como demuestran estudios genéticos. Posee la capacidad de establecerse en uno de los medios más hostiles de nuestro cuerpo ya que es capaz de resistir en un medio extremadamente  ácido, con un Ph inferior a 4, como es el estómago. Sin embargo la Helicobacter  produce unas sustancias que le permiten neutralizar el ácido y además tiene la capacidad de penetrar la mucosa gástrica, donde esta acidez es menos agresiva.

 

Los síntomas de la infección son dolor o hinchazón en la parte superior del abdomen, saciedad rápida con muy poco alimento, náuseas, vómitos, ardor o acidez.

El reino vegetal nos ofrece una amplia gama de plantas con  acción antibacteriana, antiséptica, alcalinizante, hemostática, regeneradora de la mucosa gástrica especialmente indicadas para erradicar y paliar las molestias producidas por esta bacteria.

JENGIBRE

Sus propiedades medicinales se conocen desde la antigüedad, es un excelente digestivo que ayuda a reducir la acidez estomacal y además su poder bactericida ayuda a erradicar la bacteria. Sus propiedades  digestivas lo hacen un excelente aliado contra la gastritis, se recomienda tomar un vaso después de las comidas.

CÚRCUMA

Esta especie de origen asiático nos aporta muchos beneficios a nivel digestivo. Estimula la producción de jugos gástricos y protege la mucosa estomacal inhibiendo la acción de Helicobacter P.

MIEL DE MANUKA

De este arbusto de la familia de las Mirtáceas que crece  en las tierras vírgenes de Nueva Zelanda las abejas elaboran una miel de extraordinarias propiedades antisépticas y antibacterianas. “Donde no llegan los antibióticos, llega la miel de Manuka”  dice un viejo proverbio que usan los neozelandeses.  Esta miel contiene metilglioxal, un  potente antibacteriano solo presente en estos arbustos. Las propiedades de esta miel están estudiadas y muy documentadas, su poder bactericida puede ser usado contra un amplio espectro bacteriano, pero es especialmente activo contra el Helicobacter pylori. Dos cucharadas al día de esta maravillosa miel antes o entre comidas durante un mes son suficientes en muchos casos para erradicarla.

ACEITE DE ORÉGANO

Este aceite, obtenido por destilación de las hojas de orégano (Origanum vulgare)  tiene propiedades bactericidas más potentes que muchos antibióticos. Diversos estudios científicos publicados certifican estas propiedades que se le atribuyen desde hace miles de años. También hay que resaltar su acción antifúngica y su alto poder como antioxidante.

MASTIC

La resina del Lentisco, el mastic, es  utilizado desde hace muchos años como tratamiento específico del Helicobacter en muchos hospitales de Estados Unidos. La acción antibacteriana de esta resina  la hace ideal para el tratamiento de las gastritis producidas por esta bacteria.

FLOR DE MALVA, LLANTÉN, ANÍS VERDE Y REGALIZ

La infusión de esta mezcla de plantas  tomada después de las comidas es una garantía para la salud digestiva. A la acción emoliente y protectora de la mucosa intestinal de la malva se le unen las propiedades antiinflamatorias del llantén y la acción digestiva y anti flatulenta del anís, si a todo ello añadimos las propiedades del regaliz como antiácido tendremos la infusión perfecta para aliviar las molestias producidas por esta infección bacteriana.

Plantas digestivas. ¡Di adiós a esas molestias!1

La digestión es uno de los momentos más importantes para nuestro cuerpo, y a menudo se ve afectada por el ritmo de vida que llevamos o los alimentos que tomamos. Así, nuestro sistema digestivo sufre trastornos leves pero molestos, que podemos aliviar con plantas digestivas. A continuación revelamos las plantas digestivas más efectivas para problemas como las digestiones lentas o pesadas, flatulencias y la acidez o ardor de estómago, así como los gases en bebés y niños.

Remedio natural para las digestiones pesadas o lentas

Para aliviar las digestiones pesadas o lentas, recomendamos tomar infusiones de hojas de boldo (Peumus boldus). El boldo es una planta digestiva originaria de Chile, rica en principios amargos, lo que la hace excelente para favorecer la producción de jugo gástrico. Después de las comidas más importantes, podemos infusionar siete hojas de boldo en un vaso de agua, lo dejamos reposar y lo colamos antes de tomar.

Plantas digestivas para evitar flatulencias

Los alimentos como ensaladas, legumbres y ciertas verduras suelen ser propensos a generar flatulencias. Para evitarlo debemos insistir mucho en masticar bien y no hacer interrupciones mientras estamos comiendo. Además, podemos utilizar especias para cocinar como el orégano, la albahaca y el comino en polvo no sólo mejora el sabor de los platos sino que también facilitan la digestión.

Para las personas que sufren de flatulencias, son ideales las tisanas a base de cuatro semillas carminativas como el coriandro (Coriandrum sativum), el comino (Cominum cinimum), el hinojo (Foeniculum vulgare) y el anís verde (Pimpinella anisum). También se puede añadir semillas de anís estrellado (Ilicum verum). De esta mezcla de plantas digestivas tomaremos, a partes iguales, una cucharadita de postre en 250 ml. de agua, lo hervimos conjuntamente durante tres minutos y, una vez reposado, colamos el agua y tomamos la tisana después de cada comida. De esta manera aliviaremos rápidamente las molestias derivadas de las flatulencias.

Anís verde, una de las plantas digestivas indicada tanto para adultos como para niños.
Anís verde, una de las plantas digestivas indicada tanto para adultos como para niños.

Manantial de Salud dispone de una Tisana Carminativa muy recomendable en casos de flatulencias. Se trata de una combinación de semillas de hinojo, anís verde, anís estrellado, alcaravea y coriandro, ideal para ayudar a realizar el proceso digestivo, evitando la sensación de gases, hinchazón y malestar.

Plantas digestivas para la acidez o ardor de estómago

Los problemas de acidez se agudizan en primavera y otoño y también debido al cambio de alimentación. Cuando bajan las temperaturas, las comidas suelen ser más copiosas y contienen alimentos más pesados de digerir. Se recomienda masticar bien, comer más frecuentemente y en menos cantidad.

Para los que sufren de acidez o ardor de estómago, a menudo provocado por un reflujo de jugo gástrico o una hernia de Hiato, lo mejor es tomar extracto puro de regaliz. Esta planta contiene glizirricina. Ésta reduce la producción de jugo gástrico (con lo que la sensación de ardor desaparece) y aumenta la producción de mucosa gástrica, para que el estómago recupere su tonicidad digestiva y se reduzcan las molestias. Sin embargo, desaconsejamos el uso de extracto de regaliz a las personas con problemas de hipertensión.

Si debido a la acidez aparece una irritación de las mucosas, se puede tomar jugo de aloe vera. Manantial de Salud dispone de un Jugo de Aloe ecológico sin filtrar cuyo único conservante es el extracto de semillas de pomelo. Recomendamos tomar una cucharada sopera 20 minutos antes de cada comida para tratar irritaciones del aparato digestivo, y 20 minutos después para tratar irritaciones del esófago producidos por el reflujo gástrico. 

Remedios naturales para los gases en recién nacidos

Es muy común que, durante los primeros meses de vida, los recién nacidos presenten gases difíciles de eliminar. El anís verde está indicado para paliar los dolores abdominales y facilitar la expulsión de aire. La infusión se prepara con una taza de agua hirviendo y una cucharadita del fruto de anís, se deja reposar cinco minutos, se cuela y se da a pequeños sorbos después de la toma de la leche. Si la madre amamanta al bebé, las virtudes del anís pasarán a la leche, aliviando al pequeño. Además, el anís verde mezclado con galega (Galega officinalis), hinojo (Foeniculum vulgare) y comino (Cuminium cyminum) sirve para estimular la secreción láctea. Es importante no confundir el anís verde con el anís estrellado. Esta última está contraindicada para niños pequeños y en ningún caso debe darse a un bebé.