NUTRICOSMÉTICA, belleza desde el interior0

Seguir una dieta variada y equilibrada es fundamental para nuestra salud, y también para la belleza. Somos lo que comemos, ya lo decía Hipócrates, pero no siempre es posible seguir una dieta que aporte todos los nutrientes esenciales para mantener el equilibrio interno, y es en este punto  donde entra la nutracéutica y la nutricosmética. La nutriosmética complementará y mejorará la calidad de nuestra piel mediante la ingesta de sustancias que aportarán los nutrientes necesarios para reducir los signos de la edad, fortalecer el cabello y las uñas y proteger las células, entre otros. Es toda aquella cosmética que nutre desde el interior. La nutricosmética, junto con la twincosmética, el uso conjunto de cosméticos externos e internos para potenciar el efecto, es una tendencia muy practicada en Estados Unidos y que hace unos años se ha introducido en Europa. El interés es tan grande que las principales industrias farmacéuticas han lanzado un sinfín de cócteles de vitaminas, minerales y antioxidantes que aseguran una larga juventud. En este artículo sólo nos centraremos en las principales moléculas activas y más empleadas, dejando de lado los productos que podemos encontrar en el mercado.

¿Cuándo podemos notar los efectos? La piel está formada por varias capas, las células vivas están en su capa más profunda y el nutriente actúa sobre esas células. Las células “renovadas” tardarán un mínimo de un mes en aflorar a la superficie y ser visibles. A partir de los tres meses ya se evidencian resultados. Para asegurar eficacia y seguridad es importante individualizar al máximo, ya que las necesidades de cada persona son muy diferentes: varían en función de la edad, el sexo, el tipo de alimentación, hábitos, medicación. Incluso las necesidades de cada individuo no son siempre las mismas y pueden variar según el lugar donde viven o la estación del año. Por ejemplo, en invierno puede ser necesaria la suplementación con vitamina D y en verano potenciar el consumo de betacarotenos.

Entre las principales sustancias utilizadas para mejorar y nutrir la piel encontramos:

Antioxidantes

Son sustancias que ayudan a nuestro organismo a destruir o neutralizar radicales libres nocivos que se producen de manera natural y, si se les permite proceder sin control, pueden dañar los tejidos y órganos.

Los antioxidantes más reconocidos son las vitaminas A, E y C. Los polifenoles, concretamente el resveratrol, extraído de la pepita de la uva, es considerado un potentísimo antioxidante.

Los betacarotenos son precursores seguros de la vitamina A, la cual es indispensable para el buen mantenimiento de mucosas y piel. Favorecen que la piel crezca sana, natural, no pigmentada y la protege de la agresión solar, quedando mucho más preservada a la aparición de cáncer de piel. Se recomienda su ingesta unos meses antes del verano por su acción protectora de la piel y prolongando el bronceado. Reducen la producción de sebo y la acumulación de queratina en el folículo, por lo que son adecuados en el tratamiento del acné.

La vitamina C es necesaria para la producción de colágeno, reparar tejidos y mejorar la elasticidad de la piel. Una falta de vitamina C da lugar a una piel seca, áspera y fácil aparición de moratones. Reduce la pigmentación de melanina asociada a la edad. Está especialmente indicada a los fumadores, hábito que incrementa la tasa de oxidación. La acerola (Malpighia emarginata), también llamada cereza de las indias, es un fruto de color rojo amarillento con un alto contenido de vitamina C (30 veces más que la naranja), además de contener vitaminas del grupo B, vit. A, flavonoides y minerales esenciales.

La Vitamina E, considerada una gran aliada para la belleza del cutis. Retrasa la aparición de arrugar y ayuda a mantener una piel radiante y joven, protegiéndola de las agresiones externas de la piel. Una fuente natural que aporta una gran cantidad de vitamina E es el Germen de trigo, rico además en zinc y vitaminas del grupo B.

Colágeno

Proteína estructural de la piel. Proporciona elasticidad y firmeza. Con la edad disminuye su producción y un aporte externo puede ser una herramienta para mejorar el aspecto del cutis, además de mejorar nuestras articulaciones y tejidos. Para asegurar los mejores resultados es importante escoger aquellos más biodisponibles para el organismo.

La coenzima Q10 mejora la actividad celular, lo que mejorara la capacidad de reparación y producción de colágeno.

Ácido hialurónico.

El ácido hialurónico es un mucopolisacárido presente de forma natural en nuestro organismo y que se encuentra principalmente en los ojos, la sinovia articular y el tejido conjuntivo (como cartílagos, huesos, vasos sanguíneos  y dermis de la piel).   Su función es básicamente estructural, pudiendo compararse al cemento que mantiene unidos los ladrillos de una pared.

Muy utilizado en cosmética, es un elemento esencial en la dermis. Su presencia atrae el agua y contribuye a la hidratación de la piel, a la que aporta suavidad y firmeza,  proporcionándole un aspecto juvenil y con menos arrugas.

Ácidos grasos esenciales

Indispensables para la salud del organismo en general y de la piel, cabello y uñas en particular. Los ácidos grasos son emolientes, humectantes naturales que revitalizan la piel seca.

Las propiedades antiinflamatorias de los omega 3 resultan beneficiosas en casos de eccemas, dermatitis, piel atópica y psoriasis. Además contribuye a mejorar nuestro estado de ánimo y reducir el estrés, factores que también influyen en el estado de la piel.

Silicio

Un aporte correcto en silicio, mejora el aspecto y consistencia de las uñas, piel y pelo. Asimismo, reduce la aparición de arrugas y ayuda a mejorar la elasticidad de la piel. La mejora de los parámetros de la piel se debería a la regeneración de las fibras de colágeno dañadas o a la síntesis de nuevas fibras.

 Zinc

Es un mineral básico para mantener los tejidos de la piel y uñas en las mejores condiciones. Prácticamente todos los trastornos y afecciones de la piel mejoran notablemente cuando los niveles de zinc son los apropiados, sobre todo en casos de acné, considerado por muchos dermatólogos como una carencia  de zinc y ácidos grasos esenciales. Algunos de los síntomas asociados a la deficiencia de zinc son uñas frágiles y quebradizas con puntos blancos y debilidad del cabello, entre otros.

Propósitos de Año Nuevo: hacer ejercicio0

Llevas una vida sedentaria. A menudo notas contracturas y otras molestias. Tu ritmo de vida es estresante. Y, por si fuera poco, has aumentado de peso en las Fiestas Navideñas. ¿Verdad que ya hace tiempo que vienes pensando en que deberías hacer ejercicio? Pues ha llegado el momento en que hacer deporte se convierta en un propósito para este Año Nuevo.

Resérvate unos momentos cada semana para la práctica deportiva. Cuando veas que te sientes mejor, esos momentos se convertirán en imprescindibles y querrás ampliarlos. Quizás notes que todo tu organismo funciona mejor porque has eliminado toxinas. Te sentirás bien porque has quemado grasas y has bajado peso. Tu sistema músculo-esquelético también se beneficiará: poco a poco desharás esas contracturas y desaparecerán los dolores. Hacer ejercicio, además, te ayudará a gestionar el estrés (mens sana in corpore sano) y rendirás más en tu quehacer diario.

hacer ejercicio
Consejos para hacer ejercicio

¿Por dónde empiezo?

En el post Cómo empezar a hacer deporte ya te hacíamos algunas recomendaciones y dábamos una breve explicación sobre diversas prácticas deportivas. Lo más importante es que se adapten a tus aptitudes personales, a tu edad y a tu nivel de forma. ¡Hay que tener cabeza!

Si hace tiempo que no practicas ningún deporte, seguramente antes de empezar a correr tendrás que salir unas semanas a caminar 30 minutos cada día a un ritmo rápido. Quizás al cabo de 15 días puedas empezar a correr suavemente y después ya irás incrementando la intensidad.

Es importante que estires antes y después de hacer un ejercicio intenso. Es la mejor manera de prevenir lesiones. Otra buena opción para no correr ese riesgo es optar por la natación. Es un deporte muy completo, beneficioso para toda la cadena muscular e ideal para aliviar los dolores de espalda.

Si practicas deporte intenso (running, bicicleta, deportes de competición, actividades guiadas en el gimnasio, etc.), sobre todo en épocas de calor, es necesario hidratarse bien, bebiendo agua, bebidas isotónicas o agua de coco. Si prefieres un ejercicio más suave, existen opciones como el pilates, el yoga o el tai-chi.

Suplementos alimenticios para realizar deporte

También te aconsejamos una serie de complementos de gran utilidad si haces ejercicio físico:

  • Colágeno con magnesio y vitamina C. En cápsulas o en polvo, puede ser un buen aliado para tus articulaciones y musculatura si realizas deporte regularmente. Para evitar un desgaste prematuro de las articulaciones, tómalo como preventivo antes de notar molestias.
  • Cartílago de tiburónContiene sulfato de condroitina y glucosamina. Protege las articulaciones y mejora su movilidad, además de reducir la inflamación y el dolor.
  • Si sueles sufrir tendinitis, tomar silicio reforzará tus músculos y tendones y a la larga notarás que también fortalece tu cabello y tus uñas.
  • Polen. ¡Que no te falte la energía! Si después de la jornada laboral practicas deporte, toma polen por la mañana y al mediodía para no acabar agotado.
  • L-carnitiva. Si quieres definir tu musculatura y perder grasa corporal, toma carnitiva antes de tu práctica deportiva.
  • Agua de coco. La restauración completa de líquidos y electrolitos tras el ejercicio físico es fundamental para el rendimiento y la recuperación del tono muscular. Para conseguir una correcta hidratación después de un entrenamiento exigente (largo e intenso, con temperaturas o humedad extremas…) es necesario recurrir a las bebidas isotónicas, con una composición en electrolitos equivalente a los líquidos perdidos. El agua de coco se ha convertido en una alternativa a las bebidas específicas para deportistas por su bajo contenido calórico y por su aporte natural de agua y electrolitos.
  • Alcohol vitaminadoEs un macerado de plantas tradicionalmente empleadas por sus propiedades antiinflamatorias y calmantes del dolor: árnica, harpagofito, hipérico, lavanda y romero. Esta loción de uso externo tonifica la musculatura y favorece la recuperación tras el ejercicio.

Dieta para fortalecer los huesos: ¡Consume alimentos ricos en calcio y magnesio!0

Es ampliamente conocido que una dieta para fortalecer los huesos debe incluir alimentos ricos en calcio. Es menos sabido que los productos que contienen una mayor proporción de calcio que de fósforo son considerados calcificantes, mientras que ocurre todo lo contrario cuando las proporciones se invierten: los alimentos ricos en fósforo y pobres en calcio pueden llegar a ser descalcificantes si no cuidamos bien la combinación de los menús.

Para poner un ejemplo, la mezcla de legumbres, carne y pan en una misma comida sería descalcificante. En cambio, consumir una pequeña porción de legumbre con un cereal como el arroz, acompañado con abundantes verduras y junto con ellas alguna alga, sería sin duda una elección más equilibrada.

Una dieta para fortalecer los huesos debe contemplar otros minerales, entre ellos el magnesio, importantísimo para la correcta fijación del calcio en los huesos.

 

Alimentos ricos en calcio

  • Frutas: higos secos, aceitunas, dátiles, limón, mandarina, naranja, fresas…
  • Frutos secos y semillas: almendras, semillas de amapola, semillas de sésamo, semillas de girasol…
  • Verduras: verduras de hoja verde (perejil, brócoli, berros, col, diente de león…), calabaza, calabacín, coliflor, nabo, endibias, cardo, puerro… Pero… cuidado: hay verduras como las espinacas o las acelgas que contienen oxalatos, lo que puede representar una dificultad para la correcta fijación del calcio. En caso de osteoporosis, te recomendamos consultar el post “Osteoporosis: consejos dietéticos y nutricionales”.
  • Germinados: alfala, brócoli, soja
  • Algas: hiziki, wakame
  • Lácteos: yogur, kéfir, queso, leche… (son ricos en calcio pero de bajo contenido en magnesio).
  • Cereales: maíz, avena, cebada, trigo sarraceno…
  • Legumbres: soja y sus derivados (tofu, miso…)
  • Pescados (especialmente aquellos que podemos comer con espinas): sardinas en conserva con aceite de oliva, anguila de río, boquerón, ostras, gambas y calamar. Los pescados azules también resultan interesantes por su contenido en vitamina D, que ayuda a la fijación del calcio.
Dieta para fortalecer los huesos.
Dieta para fortalecer los huesos (Foto: www.blogrecetas.com).

 

Alimentos ricos en fósforo

  • Si necesitas una dieta para fortalecer los huesos, debes saber que todos los productos de origen animal son ricos en fósforo: carne, aves, pescados, huevos, lácteos…
  • Levadura de cerveza, salvado de trigo y germen de trigo.
  • Legumbres: soja, alubias…
  • Cereales integrales: trigo, centeno, mijo, cebada, arroz integral.
  • Frutos secos: nueces, almendras, cacahuetes, anacardos…
  • Semillas: girasol, calabaza, sésamo.

 

Alimentos ricos en magnesio

  • Legumbres en general y, en particular, la soja y sus derivados, como el tofu.
  • Cereales integrales: trigo sarraceno, mijo, arroz integral, centeno, avena…
  • Verduras de hoja verde oscuro.
  • Algas: dulse, wakame, kombu y espagueti de mar.
  • Frutos secos y desecados: nueces, castañas, almendras, avellanas, piñones, anacardos, cacahuetes, pistachos, coco, higos secos, dátiles…
  • Semillas: girasol y calabaza
  • Cacao: hay que tomarlo con moderación ya que, a pesar de ser rico en magnesio, tiene un alto contenido en oxalatos, que podrían dificultar la fijación del calcio.
  • Pescados: gambas.
  • Levadura de cerveza, germen de trigo y salvado de trigo.

 

Más minerales importantes para fortalecer los huesos

  • Manganeso: está presente en legumbres, cereales integrales (sobre todo en arroz, avena y trigo), frutos secos y semillas, piña natural, verduras de hoja verde y patata.
  • Boro: lo encontramos en legumbres, cereales integrales, nueces, verduras de hoja verde y frutas (sobre todo, manzana), con la excepción de los cítricos.
  • Silicio: cereales integrales, nabos, remolacha y derivados de la soja son ricos en este mineral.

Si quieres más información para elaborar tu dieta para reforzar los huesos, pásate por nuestras tiendas de dietética y herbolarios y consulta a nuestros profesionales. También puedes trasladarnos tus preguntas dejando un comentario en el blog al final de este artículo.

Foto: www.blogrecetas.com