Dieta alcalina0

El pH de los líquidos del organismo (piénsese que el 75% de nuestro peso corporal es agua), incluida la sangre, debe ser ligeramente alcalino (7,35-7,45) para que el organismo esté en equilibrio y goce de salud. Ésta es la base de la dieta alcalina. Si estamos por encima o por debajo de estos valores, corremos el riesgo de padecer enfermedades.

El pH se mide en una escala que va del 0 al 14. Un pH exactamente de 7,0 se considera neutro. Un pH por debajo del 7,0 es ácido y un pH por encima del 7,0 se dice que es alcalino. Nuestro pH puede llegar a ser ácido por múltiples factores: un estrés continuado en el tiempo, emociones negativas, reacciones del sistema inmunológico, etc. Sin embargo, el motivo más habitual es una dieta inadecuada.

Muchas personas tienen una dieta demasiado alta en alimentos formadores de ácido: productos de origen animal (carne, pescado, leche, huevos…), alimentos procesados, harinas blancas y azúcares, café, bebidas alcohólicas, refrescos gaseosos, etc. También son generadores de ácido los medicamentos.

 

Verduras y frutas, base de la dieta alcalina

Las verduras de hoja verde y las frutas (también los cítricos) son alimentos que contienen altas cantidades de minerales alcalinos de fácil biodisponibilidad. También forman parte de una dieta alcalina las legumbres, los brotes, los frutos secos, las especias y las algas, por citar algunos ejemplos. Una dieta alcalina es sinónimo de buen funcionamiento de las células y de los órganos y tejidos que forman nuestro cuerpo. Para ello necesitamos, como ya hemos dicho, un pH ligeramente alcalino.

 

pH y enfermedad

Si en la dieta hay un déficit de alimentos alcalinos, el cuerpo sufre un pérdida constante de compuestos minerales. Esto explica el hecho de que haya tantas personas que padecen osteoporosis y desgaste óseo o el hecho de que haya cada vez más jóvenes que tienen estos problemas.

Si la dieta incluye alimentos acidificantes durante mucho tiempo, el sistema digestivo se atrofia en distintos grados progresivos hasta que se colapsa. Primero empieza con malestares intestinales leves, luego devienen en colitis, gastritis, Crohn y otros trastornos que pueden transformarse en dolencias graves y enfermedades crónicas.

La falta de alimentos alcalinos también implica una disminución de la capacidad del organismo para absorber nutrientes, una baja producción de energía en las células, menor capacidad para reparar las células dañadas, dificultad para desintoxicar los metales pesados, una deficiencia del sistema inmune para combatir y eliminar las células tumorales, fatiga… También es habitual la hiperuricemia (exceso de ácido úrico), que puede derivar en gota, cálculos renales y artritis crónica. En definitiva, el desequilibrio acídico es un imán para la enfermedad.

Dieta alcalina y salud

Una dieta alcalina para mantener la salud debe consistir en un 60% de alimentos alcalinos y un 40% de alimentos ácidos. Hay fuentes que elevan esta proporción hasta el 75%-25%. En todo caso, para devolver la salud al organismo, la proporción debe ser más alta (80%-20%).

Entre los alimentos alcalinos que deberíamos introducir en nuestra dieta destacamos:

  • Verduras y hortalizas: Col, brócoli, lechuga, zanahoria, coliflor, apio, pepino, espárragos, etc.
  • Frutas: Manzana, uva, aguacate, pera, tomate, limón, naranja, etc
  • Germinados: soja, brócoli, alfalfa, hierba de trigo, hierba de cebada, etc.
  • Granos: Trigo sarraceno, quinoa, amaranto, cereales integrales
  • Frutos secos y deshidratados: almendra cruda, orejones, higos, goji, etc.
  • Algas y productos asiáticos: chlorella, spirulina, nori, wakame, daikon, tofu, umeboshi, reishi
  • Tisanas o infusiones depurativas: Diente de león, cardo mariano, ortiga verde, cola de caballo, hinojo y zarzaparrilla
  • Té verde
  • Condimentos y especias: perejil, mostaza, jengibre
  • Sal del Himalaya, sal marina sin refinar
  • Edulcorantes: stevia

El ejercicio físico moderado adaptado a cada persona activa el metabolismo y facilita la eliminación de toxinas.

A todo esto no debemos olvidar el lema “Mens sana in corpore sano” (Sátiras de Juvenal, s.l-ll), en el que ya se promulgaba la importancia del equilibrio emocional como un componente indispensable para mejorar el bienestar y la salud en general.

Platos de colores, nutritivos y saludables0

El color es la primera sensación que percibimos de los alimentos y podemos considerarlo como un indicador del valor nutricional de éstos ya que ofrecen algunos detalles sobre los beneficios que aportan. Los responsables de las distintas tonalidades de los vegetales son los pigmentos. Los expertos en cromoterapia otorgan al color de frutas y verduras propiedades energéticas y emocionales.

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ALIMENTOS DE OTOÑO0

Con los cambios de estación también cambia nuestra alimentación y costumbres. Debemos prepararnos para el frío con una alimentación equilibrada y preventiva que nos aporte los nutrientes necesarios para que nuestro organismo pueda realizar correctamente sus funciones y evitar los riesgos que conlleva sus carencias. Es la época de reforzar nuestro sistema inmunitario y de generar calor interno para prevenir las gripes y los resfriados. La llegada del otoño es el momento ideal para desintoxicar el intestino grueso y repoblar su flora bacteriana.

El otoño es una de las estaciones más prolíficas en lo que alimentos de temporada se refiere. En nuestro país, y de manera más general en toda la cuenca mediterránea, la época comprendida entre septiembre y mediados de diciembre es el momento idóneo para disfrutar de frutas y verduras como la granada, el membrillo, las uvas, los higos, la calabaza o las alcachofas entre otros. Es tiempo de  setas y hongos, de frutos secos como las castañas, las avellanas y las nueces.

 

Aumenta el desgaste físico y mental y se requiere una alimentación adecuada para afrontar el cambio con la energía necesaria. Deberemos asegurar un aporte de vitaminas, minerales y proteínas de elevada calidad, con el fin de prevenir enfermedades propias del frío. … Leer más →

DIETA VEGETARIANA COMPLETA Y EQUILIBRADA0

Una dieta vegana, nombrada correctamente “vegetariana estricta”, consiste en una alimentación que excluye cualquier producto de origen animal: carne, pescado, huevos, lácteos y miel.

A menudo encontramos que, junto con el auge que este estilo de vida está teniendo, también existen muchas dudas respecto a cómo se tendría que llevar una alimentación de este tipo de forma saludable para evitar posibles carencias de nutrientes como son el hierro, calcio, vitamina b12 o vitamina D. Por ello vamos a dar unas pinceladas para poder alimentarnos correctamente abordando los diferentes grupos de alimentos que no nos pueden faltar. Todo esto lo podremos tener en cuenta incluso si no seguimos una dieta vegana. … Leer más →

Ensalada, fuente de vitaminas0

Ensalada, fuente de vitaminas

 

Las ensaladas pueden ser un plato altamente nutritivo y completo,  con una gran variedad de ingredientes y sabores: hojas verdes, fruta, frutos secos, hortalizas, germinados, lácteos, pasta, hasta carnes y pescados.  Es un plato fácil y rápido de preparar y admite diseños de lo más atractivos. Vamos a analizar los beneficios que nos aportan los principales componentes.

Ensalada

 

Hortalizas y verduras

En este grupo encontramos una gran variedades de lechugas, con sabores y texturas características y, aunque el valor nutricional puede variar ligeramente, de forma general podemos resumir que son bajas en calorías, ricas en agua, fibra, minerales y vitaminas. Están indicadas en dietas depurativas, de control de peso, estreñimiento, reguladoras de los niveles de colesterol y azúcar, debilidad muscular y para mejorar el estado de la piel. La zanahoria es otro de los ingredientes que solemos encontrar, un aporte de beta-carotenos y antioxidantes, beneficiosas para la piel y la vista. La cebolla, rica en vitamina C, antioxidantes y sustancias antimicrobianas. Es diurética y beneficiosa para el aparato digestivo, combate procesos infecciosos y favorece la salud cardiovascular. El tomate, fuente de licopeno, antioxidante aliado del corazón. Aporta vitaminas, minerales y fibra. Es diurético, facilita la digestión y se piensa que su consumo está asociado a la prevención de algunos tipos de cáncer.

 

Frutos secos

Aportan energía inmediata, para aquellos con un desgaste físico o mental importante, proteína vegetal completa, especialmente recomendada para vegetarianos y convalecientes, ácidos grasos mono y poliinsaturados, beneficiosos para el sistema cardiovascular, ricos en minerales, oligoelementos y elementos fitoquímicos (sustancias antioxidantes, fitoesteroles, isoflavonas, etc.)

 

Germinados

Alimentos vivos, rico en vitaminas, minerales, enzimas digestivas y antioxidantes, facilitan y estimulan el proceso digestivo.  Son depurativos y contribuyen en la síntesis de nuevas sustancias como la vitamina C y la clorofila. Además, cada variedad de germinado aporta nutrientes específicos y beneficios adicionales para el organismo.

 

Frutas

Se aconseja consumir frutas de temporada que se encuentran en su máximo esplendor para poder disfrutar de todas sus propiedades. Las frutas deshidratadas son nutritivas y beneficiosas para el organismo con la ventaja que podemos disponer de ellas durante todo el año. La cantidad de hidratos de carbono y por tanto de calorías en este caso se ve incrementada durante el proceso de secado y deberemos tenerlo en cuenta si seguimos una dieta baja en azúcares.

 

Aliño

La salsa de la vida, ayuda a potenciar el sabor de los ingredientes y da un toque especial al plato. Escoger aceites vegetales de primera presión en frío. Evitar utilizar sales refinadas y sustituirlas por sal del Himalaya, con una gran concentración de minerales. Los zumos naturales de frutas, darán acidez a los platos, potasio, antioxidantes y vitamina C. La Miel, aporta dulzor además de multitud de nutrientes. El vinagre de manzana, especialmente para dietas de control de peso. Especias, aportan sabor, aroma y favorecen el proceso digestivo.

 

Ensalada invernal: rica y nutritiva

Ingredientes:

  • Hojas verdes (escarola, lechuga, brotes tiernos, etc.)
  • ½ granada
  • 75g de almendras crudas fileteadas
  • 1 aguacate
  • 2 cucharadas de cebollino picado
  • Para la salsa:
  • 3 cucharaditas de vinagre de manzana
  • 2 cucharaditas de aceite de oliva de primera presión en frío
  • Salsa de soja o tamari
ingredientes ensalada

Preparacion:

  • Lavar bien las hojas, trocearlas y disponerlas en el fondo de la ensaladera
  • Pelar el aguacate, cortar a dados y repartir sobre las hojas
  • Desgranar media granada y repartirlos por la ensalada.
  • Elaborar la salsa: mezclar el aceite, el vinagre y un poco de salsa de soja y batir con las varillas
  • Rociar la ensalada con la salsa
  • Por último tostar ligeramente en una sartén las almendras laminadas crudas y esparcirlas por encima de la ensalada junto con el cebollino picado.

Buen provecho!