Uso terapéutico de las plantas0

Cuando consideramos el papel de los vegetales en la alimentación humana, solemos tener en cuenta solo los nutrientes, pero no menos importantes son las sustancias naturales que la planta elabora promotoras de la salud, sin ellas, probablemente, la especie humana no existiría.

Los compuestos más importantes a nivel medicinal son los conocidos como principios activos. Estos se definen como sustancias con actividad biológica que tienen la capacidad de interactuar con nuestro organismo, alterando o modificando su funcionamiento. La investigación científica ha permitido descubrir una gran variedad de principios activos que han sido la base de la mayoría de los fármacos. Sin embargo, la principal diferencia entre los fármacos y las plantas medicinales es precisamente la sinergia que se establece entre la multitud de sustancias que componen una planta medicinal, muchas de ellas aún desconocidas. Estos componentes tienen la capacidad de regular y potenciar la acción de las sustancias activas o reducir posibles riesgos.

Los principios activos son moléculas derivadas del metabolismo secundario, las plantas las sintetizan como mecanismo de defensa, adaptación, etc.

Se clasifican según su estructura química en:

Heterósidos

Antraquinónicos, Cardiotónicos, Cianogénicos, Cumarínicos, Fenólicos, Flavónicos, Ranunculósidos, Saponósidos, Sulfurados

Polifenoles

Ácidos fenólicos, Cumarinas, Flavonoides, Lignanos, Taninos, Quinonas.

Terpenoides

Aceites esenciales, Iridoides, Lactonas, Diterpenos, Saponinas

Alcaloides

Mucílagos y gomas

Características de los principios activos más importantes:

Heterósidos

Los heterósidos o glucósidos están formados por una parte de azúcar y otra de no azúcar (o aglicón o genina). Se clasifican según las características estructurales de la parte aglicón. Su nombre termina en –ósido, aunque algunos mantienen su nombre tradicional acabado en –ina (ej. Digitoxina). Constituyen los principios activos de muchas plantas y su actividad farmacológica se debe fundamentalmente a la parte no glucídica. Los más importantes son los fenólicos, y dentro de este grupo los salicílicos (presentes en el sauce, abedul, ulmaria, etc. Son antiinflamatorios, provocan sudor, bajan la fiebre y tienen acción antirreumática y diurética), hidroquinónicos (principalmente antisépticos de las vías urinarias y genitales, los encontramos en la gayuba y el arándano), antraquinónicos (se emplean como laxantes, los encontramos en la Cáscara Sagrada y el Sen), cardiotónicos (por su acción tonificante sobre el corazón. Debido a su estrecho margen terapéutico su uso debe realizarse bajo prescripción médica), saponósidos, etc. Los compuestos azufrados destacan principalmente por su efecto desintoxicante y protector del sistema osteoarticular.

Polifenoles

Estructuralmente son sustancias con un núcleo bencénico que soporta un grupo hidroxilo. Se suelen unir a azúcares para formar heterósidos, pero también se pueden encontrar libres.

Ácidos fenólicos

Presentan propiedades antioxidantes, analgésicas, coleréticas. Encontramos el eugenol (antiséptico y anestésico local empleado en odontología).

Flavonoides

Agrupa una familia muy diversa de compuestos, aunque todos los productos finales se caracterizan por ser polifenólicos y solubles en agua. Para los vegetales ejercen papeles cruciales, además de ser responsables de la coloración de flores, frutos y hojas, intervienen en la polinización atrayendo a los insectos, protegiéndoles de la radiación UV y ejercer una eficaz actividad antioxidante. Se clasifican en: chalconas, flavonas, flavonoles, flavanoles, antocianidinas, taninos condensados, xantonas y auronas. Las flavonas están presentes en la prímula, el espino blanco o la manzanilla. Las antocianinas son las responsables del color rojo, azul o violeta de algunos alimentos y plantas como el arándano, malva, zarzamora, etc.

De manera general, los flavonoides actúan:

-Sobre el sistema circulatorio. Disminuyen la presión sanguínea, son cardiotónicos, mejorar la circulación en general, evitan la formación de trombos y ayudan a reparar los capilares rotos

-Depurativos. Son diuréticos y estimulan las funciones del hígado y el riñón.

-Antioxidantes. Reducen el efecto negativo de los radicales libres.

-Regulan los niveles de colesterol y triglicéridos.

Cumarinas

Compuestos aromáticos que ofrecen posibilidades medicinales muy interesantes: Anticoagulantes (ej. dicumarol), antiedematosas, antiinflamatorias, analgésicas, antitumorales, etc.

Lignanos

Constituye un grupo ampliamente distribuido en el reino vegetal y con una elevada diversidad de estructuras. Entre las principales funciones destacan el papel antioxidante, antifúngico y antibacteriano. Los encontramos en las semillas de lino, calabaza, sésamo, soja, brócoli y frijoles, entre otros.

Taninos

Son sustancias complejas que no es posible clasificar dentro de una estructura química única. Interactúan con las proteínas de colágeno presentes en la piel haciéndola más resistente al calor y al ataque de microorganismos, protegiendo las mucosas. Tienen un componente astringente y un sabor amargo y aunque algunos de ellos pueden ser muy beneficiosos, otros pueden llegar a resultar tóxicos y antinutritivos, es decir, en altas cantidades reducen la asimilación de algunos nutrientes. Los encontramos en el té verde, arándanos, hojas de gayuba, etc. Entre las principales funciones que ejercen sobre el cuerpo destacan: Trastornos digestivos (ayudan a controlar la diarrea, cólicos y flatulencias), inflamaciones (ayudan a cicatrizar heridas, mejorar hemorroides y enfermedades de la piel), vasoconstrictor y antioxidante.

Terpenoides

Comprenden los aceites esenciales, los iridoides, lactonas sesquiterpénicas y saponinas.

Aceites esenciales

Son sustancias volátiles muy concentradas. La variedad y los efectos son tan amplios que resulta difícil establecer generalidades para todos ellos. Dependiendo de las propiedades de la planta, cada aceite esencial tiene capacidad para actuar en distintos sistemas del organismo.

Iridoides

Encontramos los valepotriatos de raíz de valeriana, harpagósidos del harpagofito, oleuropeósido de la hoja de olivo y genciopicrósido de la raíz de genciana.

Lactonas sesquiterpénicas

Son responsables del sabor amargo de muchas drogas como el cardo santo, el ajenjo o el diente de león. Tienen actividad antibacteriana y antifúngica.

Saponinas

Son glucósidos con propiedades parecidas a las del jabón (tienen poder espumante en soluciones acuosas y son tensioactivos naturales). Actúan ejerciendo una acción irritante sobre las mucosas gástricas e intestinales y mejoran el estado de los bronquios. Las hay triterpénicas (las encontramos en la semilla de castaño de indias, regaliz, centella asiáticay el ginseng) y esteroideas (presentes en el rusco, ágave y dioscoreas)

Alcaloides

El grupo con mayor interés farmacológico. Están ampliamente presentes en el reino vegetal. Conforman un grupo muy heterogéneo en cuanto la composición y acción en el organismo. Destacan por su notable efecto biológico en el cuerpo y la mente y normalmente se los asocia con drogas psicotrópicas (morfina, colchicina, atropina…). La humanidad los ha utilizado desde la antigüedad con fines religiosos y la industria farmacéutica los utiliza con frecuencia por su alta actividad farmacológica. Encontramos la cafeína, teína, atropina, quinina, etc.

Mucílagos y gomas

Se estructuran en largas cadenas de hidratos de carbono que se caracterizan por formar soluciones gelatinosas con el agua. Actúan sobre todo como protectores de las mucosas reduciendo la irritación. Se utilizan frecuentemente en dolencias del sistema respiratorio (tos, bronquitis, catarros e irritaciones de garganta), alteraciones de la piel (calman la irritación). Son laxantes mecánicos, por su capacidad de retener agua se hinchan y presionan las paredes intestinales, aumentando el peristaltismo. Son protectores de la mucosa gástrica y la protegen frente diarreas, sobre todo en las debidas a toxinas bacterianas. Los encontramos en las semillas de lino y de chía, malvavisco, aloe, etc.

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